El pasado 27 de mayo realizamos una ruta agroturística a Conservas Cachopo, en Colmenar de Oreja, para conocer muy de cerca este proyecto de gran compromiso y recorrido.

 

Nuestro punto de encuentro fue la propia conservera, donde nos recibieron Pedro y Laura Martínez, padre e hija. Tras saludarnos y presentar el proyecto En Madrid, cada plato es un paisaje, Pedro Martínez –fundador del proyecto– nos habló de sus inicios en esta aventura. Primero como productor de ajos en los ochenta, y desde 1994 como empresa dedicada al cultivo de productos ecológicos –legumbres y hortalizas –, para en 2003 constituirse como Conservas Cachopo, una empresa familiar cuya actividad principal es el cultivo de legumbres (garbanzos y lentejas), ajo morado español y otras hortalizas, la elaboración de conservas de legumbres, y la preparación de recetas tradicionales que nos permiten comer legumbres y hortalizas de temporada ecológicas en cualquier momento y lugar.

Como el día de nuestra visita el cielo amenazaba con fuertes tormentas, decidimos trasladarnos a los campos de legumbres antes de que nos pillara la lluvia. Nuestro recorrido nos llevó hasta la meseta de Colmenar de Oreja a una altitud de 750 metros, , donde las parcelas de garbanzos y lentejas de Conservas Cachopo conviven con cultivos de cereales, principalmente cebada que por la sequía este año tendrán muy baja producción.

 

En nuestro paseo por los campos, primero nos detuvimos en una parcela de garbanzos Pedrosillano, una variedad de garbanzo pequeña y muy valorada por su mantecosidad y su intenso sabor. En ella observamos el crecimiento de las plantas a un 40% en comparación con un año normal de precipitaciones  –el garbanzo es un cultivo de secano pero precisa de las lluvias primaverales para un crecimiento óptimo–, sus pequeñas y delicadas flores, y sus vainas. También probamos los garbanzos en verde, un pequeño manjar que en Conservas Cachopo no comercializan, ya que su disponibilidad es solo de un par de semanas.

 

A continuación nos trasladamos a una parcela de lenteja Castellana cercana, un producto típico de Colmenar de Oreja y de gran tradición en la comarca de Las Vegas, aunque poco a poco va desapareciendo su cultivo en la zona. Esta lenteja se caracteriza porque no se despelleja y siempre está entera, así como por su suavidad y textura; ser de mayor tamaño que otras lentejas; y tener un color claro con algunos granos oscuros y un sabor muy intenso. Las plantas eran muy pequeñas, aunque habían tomado algo de tamaño por estas lluvias de finales de mayo, no tenían más de 20 cm y contaban con pocas vainas, por lo que seguramente su producción sea muy escasa en esta cosecha.

 

Como siempre en estas rutas agroturísticas surgió el debate y nos detuvimos sobre algunos aspectos relacionados con el cultivo de estas parcelas de legumbres ecológicas: la necesidad de separarlas de otros cultivos no ecológicos al menos 3 metros –en el municipio hay otros cultivos ecológicos pero estos son de olivo o viñedo–; los análisis que realiza periódicamente el Comité de Agricultura Ecológica de la Comunidad de Madrid (CAEM) de la hoja, el fruto y el suelo; la alternancia que llevan a cabo en cada parcela de garbanzo-cereal-lenteja para el cuidado del suelo; en cómo la incorporación de la paja del cereal aporta materia orgánica y deja acolchado el suelo; en el modo en que las leguminosas fijan el nitrógeno en el suelo a través de sus raíces; o sobre la importancia de hacer un seguimiento continuo a los cultivos para modificar las prácticas y la elección de variedades ante la falta de agua y la necesidad de adaptación al cambio climático.

Recorriendo la conservera

De vuelta en la conservera, pudimos ver las instalaciones al tiempo que Pedro y Laura nos explicaron el proceso desde que recogen las cosechas hasta que empaquetan o envasan sus productos para la venta. Así estuvimos en el obrador donde preparan, cocinan y envasan sus conservas y recetas tradicionales; y en las naves en las que preparan, envasan, almacenan y conservan las legumbres y ajos. 

 

Todo ello es un proceso artesanal muy cuidado, que también incluye la selección de otros productores de carnes ecológicas para la preparación de su Cocido Madrileño o de recetas de judías –utilizan la alubia blanca de riñón de Segovía y León, debido a que esta necesita de frío y humedad para su cultivo–, y la colaboración con otros elaboradores ecológicos para el proceso de fabricación del Ajo Negro Bio.

En los siguientes vídeos podéis conocer más de cerca el proceso de elaboración de una de estas recetas tradicionales ecológicas: el Cocido Madrileño.

 

Degustación

Y, cómo no, mientras hablábamos sobre el proceso de elaboración de las recetas tradicionales preparadas, los costes de la producción y las dificultades en la comercialización, degustamos algunas de sus ricas recetas tradicionales preparadas: Pisto de Calabacín, Cocido Madrileño y Olla de Judías. 

 

¡Muchas gracias a las personas que participaron en esta ruta agroturística de En Madrid, cada plato es un paisaje y en especial a Pedro y Laura Martínez por acogernos y compartir su proyecto! Esperamos vernos de nuevo.

Si queréis conocer o adquirir los productos ecológicos de Conservas Cachopo os recomendamos entrar a su web, así como acercaros a conocerlos en persona en el mercado directo de productores de Alimentos de Madrid La Despensa de Madrid. Un mercado que recorre diferentes municipios de la región los fines de semana en horario de 10 a 14:30 h durante los meses de mayo a octubre.

El proyecto En Madrid, cada plato es un paisaje es una iniciativa de la Fundación Vida Sostenible que se desarrolla con el apoyo de la Convocatoria de Medioambiente y Desarrollo Sostenible #ConvocatoriaMADS.

Fotografías: Fundación Vida Sostenible y Hugo López Romano.