En Madrid, cada plato es un paisaje

Una iniciativa de Fundación Vida Sostenible, con la que se quiere responder a la necesidad de información de las personas que desean adquirir alimentos “buenos, justos y limpios”, tal como decía el fundador del movimiento Slow Food Carlo Petrini. Buenos por ricos, justos con conciencia del pago justo a las personas que los producen, y limpios sin añadidos que perjudiquen la salud de las personas y los ecosistemas.

Proyecto

Muchas personas han tomado conciencia de la conexión que existe entre la elección de alimentos y el cuidado de la salud y del planeta. El impacto de lo que comemos en la sostenibilidad es enorme, y la deriva desde un modelo de “dieta mediterránea” a otro de “dieta industrial” basado en los ultraprocesados está teniendo ya un fuerte impacto negativo en la salud pública. Además aumenta de manera insostenible la huella ecológica de la alimentación y contribuye a la pérdida de la biodiversidad y el deterioro de los paisajes.

Flor de calabaza

Este proyecto pretende empoderar a la ciudadanía en materia de alimentación, seleccionando información relevante sobre las opciones existentes de alimentación sostenible vinculada a los paisajes de la Comunidad de Madrid, en concreto sobre aquellos productos agropecuarios con algún certificado o sello de calidad. Dando a conocer un modelo alimentario, en el que se refleje el modo en que el desarrollo de un tipo de actividad agroalimentaria convive y se relaciona con la conservación y mejora de sus paisajes y territorios. Además, En Madrid, cada plato es un paisaje implica un incremento del valor de medio rural que compone el área de desarrollo de las diferentes iniciativas del proyecto (talleres, rutas, recetario…), combinando la conservación con la promoción de iniciativas locales o comarcales.

En cuanto al itinerario del proyecto, En Madrid, cada plato es un paisaje comienza a rodar al inicio de este año 2020. En esta primera fase, el proyecto incluye:

  • Esta web, en la que a través de diferentes platos se entremezclan alimentos, paisajes y productores.
  • Talleres infantiles online, un espacio para que los niños y niñas –familias o grupos escolares– puedan experimentar con la comida, despertar la curiosidad por los diferentes alimentos y crear vínculos con lo comen, con su alimentación.
  • Rutas agroturísticas en las que los participantes tendrán la oportunidad de conocer de primera mano algunas queserías, huertas, viñedos, almazaras, fincas… asociadas a determinados paisajes y prácticas agropecuarias, facilitando el encuentro entre consumidores y productores, creando escenarios de confianza, y el acercamiento a los productos frescos, de temporada, de cercanía, ecológicos…

Alimentación sostenible

Lo que comemos y cómo lo cocinamos es importante para nuestra salud, pero también para la preservación de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático, los dos fundamentos de la salud de nuestro planeta.

El IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change) estima que alrededor del 25-30% de las emisiones de efecto invernadero son atribuibles al sistema alimentario. Además en la Unión Europea, aproximadamente el 20% de los alimentos producidos actualmente son desperdiciados, mientras que 36 millones de ciudadanos no pueden permitirse una comida de calidad y otros tantos sufren problemas de salud relacionados con la dieta, como la diabetes.

Lentejas

El entorno alimentario no siempre permite que la opción saludable sea la más fácil. En este sentido, el proyecto En Madrid, cada plato es un paisaje invita a adoptar hábitos de vida sostenibles y saludables desde nuestra alimentación, algo para lo cual, sin duda alguna, es necesario decidir qué productos comprar y cocinar. Además, en líneas generales, los platos sostenibles incorporan en su elaboración ingredientes locales y de temporada, lo que hace que su huella ecológica sea baja y asumible.

Estos son algunos de los criterios previos que hacen que nuestra alimentación, nuestra cocina sea sostenible:

  • Opta por alimentos con un coste ambiental reducido. Esto se aplica al producto alimentario en su conjunto, incluyendo su origen y sus costes de transporte.
  • Prefiere, por lo tanto, alimentos de proximidad, los cultivados sin uso de pesticidas tóxicos, o de fertilizantes químicos en exceso, y usando buenas materias primas, características principales de los productos de calidad de la Comunidad de Madrid.
  • Utiliza la referencia local para su recetario. La cocina sostenible está basada en las cocinas tradicionales de cada región o comarca, sin desdeñar los hallazgos de la cocina mediterránea, universo culinario en el que se supone que se engloban las cocinas de la península Ibérica, y la posibilidad de incluir otro tipo de platos o alimentos ocasionalmente.
  • Selecciona alimentos de temporada que han sido recogidos en su punto óptimo de maduración a un precio justo y que favorecen la economía local.
  • Incrementa el uso de hortalizas, legumbres, frutas, frutos secos y cereales, equilibra el consumo de lácteos, pescado y carne, y reduce el consumo de carnes rojas.
  • Selecciona los productos con criterios de sostenibilidad y planifica la alimentación evitando el desperdicio alimentario, y la generación de todo tipo de residuos como los procedentes de los envases innecesarios.
  • Utiliza productos de buena calidad y de un precio accesible. Disminuir la compra de alimentos muy procesados y, por lo tanto, más caros permite dedicar el dinero sobrante a mejorar la calidad de nuestra dieta, incluyendo productos frescos y de primera transformación con denominación de calidad de origen local y/o ecológicos vinculados al territorio en el que vivimos.
  • Considera muy importantes las etiquetas, sellos y certificaciones de calidad que nos informan sobre la producción y elaboración del producto que se adquiere y, en general, toda la información disponible para guiar la decisión de compra de alimentos.

Todos estos criterios conllevan descubrir nuestro potencial personal y colectivo en adoptar hábitos, comportamientos o modelos encaminados hacia una alimentación sostenible, vinculada a nuestros paisajes naturales y culturales, emociones y recuerdos, y a las personas que producen los alimentos.

Muchas de estas ideas están contempladas en la Estrategia europea De la granja a la mesa, con la que se busca asegurar una producción sostenible de alimentos, garantizar la seguridad alimentaria, promover el consumo sostenible, facilitar la transición a dietas saludables y sostenibles y reducir el desperdicio. Además, la Estrategia de la UE sobre Biodiversidad 2030 refuerza la idea de que la biodiversidad y los ecosistemas nos proporcionan alimentos, medicamentos y materiales; limpian el aire y el agua; convierten los residuos en recursos; polinizan y abonan los cultivos, etc. En definitiva, nuestro planeta y la economía dependen de la biodiversidad.

Quién nos apoya

Este proyecto, se inicia en enero 2020, con la colaboración de Fundación Montemadrid y Bankia, como propuesta seleccionada en la Convocatoria Medioambiente y Desarrollo Sostenible 2019.

También queremos señalar que este proyecto no se podría haber iniciado y desarrollado sin la participación y colaboración de los productores y productoras que participan en él y que se irán sumando, así como con las aportaciones del IMIDRA, el Grupo de Acción Local ARACOVE (Asociación de desarrollo rural de la Comarca de las Vegas y Alcarria de Alcalá), la Asociación Brinzal y el Grupo Operativo AgroecologiCAM.

Las fotografías que aparecen en esta web han sido aportadas por los productores y elaboradores colaboradores del proyecto En Madrid, cada plato es un paisaje, buenos amigos y amigas, así como por el equipo de trabajo de Fundación Vida Sostenible.